❝Procesos basicos y lenguaje; Pensamiento, imaginación, afecto❞ ᴾᵃʳᶜᶦᵃˡ ³
La
relación entre lenguaje y pensamiento es que son fundamentales en cada proceso
de construcción de desarrollo personal y para establecer relaciones sociales,
una de las principales herramientas para el ser humano es a través del lenguaje
desde el entorno social ayuda que el individuo interiorice y exprese su
pensamiento.
El lenguaje es el medio que usamos para expresarnos, para
comunicar nuestros pensamientos y también para recibir, analizar, criticar y
compartir los pensamientos de otros, por lo cual es absolutamente necesario
para que ocurra el proceso de socialización. Sin el lenguaje el pensamiento nos
quedaría para nosotros, y sería muy simple, pues es en la intercomunicación
como conocemos las grandes elaboraciones que ha hecho y sigue haciendo el
hombre a través de su larga historia.
Ahora
sabemos que es así, pero muchos expertos analizaron estas cuestiones años atrás
haciendo que surjan diferentes teorías:
·
Según Piaget el
lenguaje depende del pensamiento; el desarrollo de las estructuras del
pensamiento antecedía al desarrollo del lenguaje, recién cuando el pensamiento
puede operar con signos, surge el lenguaje comunicativo o socializado.
·
Vygotsky afirmaba
que el pensamiento y el lenguaje, como funciones mentales superiores, tenían
raíces genéticas diferentes, tanto filogenética como ontogenéticamente. Para Vygotsky,
a diferencia de Piaget, la función primaria del lenguaje es la comunicación,
para él existe una gran área del pensamiento que no guarda relación con el
lenguaje, igualmente existe un lenguaje que no es racional.
· Chomsky expresó un pensamiento innatista con respecto a la adquisición del lenguaje, que se produce para él de modo espontáneo, pudiéndose hacer poco para mejorarlo desde la educación.
·
Bruner sin negar la afirmación de Chomsky, asegura que, además,
el contexto social es crucial en la adquisición del lenguaje, ya que para que
el niño tenga una relación activa con su entorno social e ingrese a la cultura,
necesita del lenguaje, que le permita objetivar la realidad y significarla de
modo colectivo. El lenguaje actúa amplificando el pensamiento, ya que madura
con antelación y prepara a la mente para la representación simbólica.
La relación entre lenguaje e imaginación es
compleja e intrincada, y exponer a niños a distintos idiomas en la tierna
infancia no sólo influirá sobre su facilidad para comprender y hablar varias
lenguas: su imaginación también funcionará de un modo distinto.
Explicamos
historias y combinamos imágenes mentales en argumentos que dependen de la
«imaginación» gracias al lenguaje, y no pese a éste: en algún momento del
pasado, el ser humano desarrolló la capacidad para combinar recuerdos,
observaciones en tiempo real y especulaciones en historias complejas.
El
lenguaje habitual, objetivo, no solo tiende a ser unívoco, a restringir el
sentido o significado a una existencia de dato preciso y único, sino que
también la palabra es concebida como medio, un instrumento para transmitir ese
sentido único.
Podemos
desarrollar nuestro lenguaje a través de imaginación ya que cuando pensamos en
una palabra nuestra mente comienza a imaginar el objeto relacionado con esta
misma, por ejemplo, una manzana, al leer manzana de inmediato viene a tu mente
la fruta, roja jugosa, hasta podemos saborearla. Con la imaginación somos
capaces de ampliar el lenguaje a muchas otras cosas ya que además de conocer lo
que significa esa palabra conocemos como se ve, como huele,
podemos imaginarlo y nuestra mente lo procesa mejor.
El desarrollo del lenguaje se adquiere y se va dando con el
tiempo;
- · Desarrollo afectivo- emocional; La afectividad
es el punto de partida del desarrollo infantil, el niño carente de afecto no
solo no puede aprender a hablar, sino que puede detenerse el desarrollo interno
de su ser físico y mental
- · Sobre protección materna; el lenguaje se constituye, pero no evoluciona puede provocar rechazo a expresarse por medio del lenguaje, puede provocar depresión y estar sin deseos de comunicarse con los demás y abandono, aquí se observa la ausencia del lenguaje.
Las
palabras tienen un gran poder sobre los niños, son capaces de lograr un efecto
inmediato e incluso de perdurar en el tiempo y quedarse instaladas en la mente
y en el corazón. Con las palabras podemos herir, causar felicidad, subir la
autoestima o hacer sufrir; podemos crear o destruir. Todos tenemos algunas de
esas palabras guardadas dentro, palabras que nos ayudaron a levantarnos y otras
que nos siguen doliendo.
Las palabras impactan sobre el cerebro de los niños y tienen consecuencias directas en su forma de ser.
Para que un niño pueda hablar debe sentirse en un ambiente cómodo, lleno de afecto, es muy difícil que el niño desarrolle un lenguaje correcto cuando el afecto se ve afectado, y si uno se ve afectado los demás también lo estarán.

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